Gokula – El establo del Ashram

(Entrevista con Chitrangani:)

P: ¿Podría usted decir algo sobre cuándo se hizo el primer establo del Ashram y por qué?

R: Cuando los primeros niños indios vinieron para quedarse en el hostal del Ashram, yo creo que fue alrededor de 1986, necesitábamos proporcionarles leche para el té y, aparte de eso, también era necesaria la leche para los abhishekams diarios. Entonces, Swamiyi arregló para que el Ashram adquiriese tres vacas lecheras. En esa época, con esto bastaba para atender las necesidades del Ashram. El Ashram creció y para 1992 había 16 vacas lecheras y 12 terneros. También había 4 toros que se usaban para tirar el carro. Toda la leche se utilizaba dentro del Ashram, para el té de los niños y los abhishekams. El estiércol de vaca se usaba como abono para los campos y los árboles. Swami estaba muy interesado en la agricultura. Así que en primer lugar hacía falta la leche y en segundo lugar la necesidad de fertilizante. Otra razón por la que Swamiyi puso en marcha un gokula (establo), es porque tradicionalmente los ashrams tienen  establo, pues a las vacas se las considera sagradas en la India. Más tarde, como aumentó el número de niños, Swamiyi instaló un sistema para producir biocombustible a partir del estiércol de vaca, el que después de usaba para cocinar. Esto hizo posible reducir la cantidad de leña usada en la cocina, pues siempre era un problema conseguir suficiente leña.

P: ¿Puede usted describir un día dedicado al cuidado de las vacas?

R: Swamiyi dio instrucciones que debíamos empezar bañando a las vacas todas las mañanas. Nuestro día comenzaba a las 5 am sacando las vacas del establo. Luego limpiábamos y lavábamos todo el establo. Swamiyi era muy estricto en cuanto a la limpieza. A las vacas se las podía ordeñar únicamente después que fuesen lavadas. Una vez hecho eso, les dábamos una comida especial de polvo de arroz mezclado con gram negro, cáscara de arroz y torta de sésamo para mantenerlas saludables y fuertes. También les dábamos un poco de paja y a eso de las 9 am llevábamos a pastar a algunas de las vacas. En ese tiempo había 3 acres de pasto verde especialmente reservados para las vacas lecheras. Después, por cierto, nos asegurábamos que también bebiesen mucha agua. A las 4 pm, a las vacas que requerían ser ordeñadas, primero las volvíamos a lavar y luego se las ordeñaba. Entonces, limpiábamos el establo por segunda vez ese día y a las 6 pm se les daba de beber agua nuevamente y luego las entrábamos al establo para la noche y les dábamos un poco más de paja. Allí terminaba el día.

Swamiyi probando el carro tirado por toros

Todos los viernes se hacía una puya a las vacas en el establo. La vaca es Gomata. Después que las bañábamos por la mañana, las decorábamos con potus y rociábamos agua de cúrcuma por todos lados, como desinfectante. Por la noche las envolvíamos en humo de sambrani, lo que era bueno para ayudar a mantener lejos los mosquitos.

Una vez al mes, venía el veterinario para controlar la salud de las vacas. Esto era importante porque, como todos sabemos, sólo las vacas sanas dan leche saludable. Cada año celebrábamos el Pongal del Sol y el Pongal de la Vaca, ocasiones en que nos reuníamos para bañar y decorar a las vacas con potus y guirnaldas y cocinábamos pongal dulce para las vacas y les dábamos de comer bananas. Solíamos mostrarles arati y ofrecerles flores a las vacas. Estas tradiciones aún continúan hoy en el Ashram.

P: ¿Hay algo en especial que quisiera contar acerca de las vacas?

R: Para mí las vacas no son simplemente animales. En el Ashram cada vaca tiene un nombre. A veces una de ellas se soltaba y se escabullía para comer ruidosamente el pasto verde. Cuando nos veía ir hacia ella, silenciosamente trataba de esconderse detrás de los árboles, igual que un niño.

El día del arresto de Swamiyi, en 1994, las vacas mugieron sonoramente: ‘Ammaaa….’ Había lágrimas cayendo de sus ojos y corrían nerviosamente por todo el establo. Lamentablemente, después de eso, se murió una vaca cada día durante siete días consecutivos. No sabemos por qué; no sabemos cuál era su relación con Swamiyi; quizás fue a causa de congoja. Como os podéis imaginar, quedé muy perturbada cuando pasó todo esto. Swamiyi solía visitar el establo todos los días y siempre estaba feliz de ver los terneros recién nacidos corriendo afuera por primera vez. En 1998, el gobierno mandó a algunas personas para llevarse a las vacas grandes en un camión. Se llevaron muchas propiedades del Ashram y también querían llevarse a las vacas lecheras. Jalaban y tironeaban a las vacas para subirlas al camión, pero las vacas protestaban y daban patadas. No les fue posible subir ni siquiera una sola vaca al camión. Las vacas estaban muy alteradas. Las personas que habían venido a llevárselas notaron esto y se sorprendieron de cómo se comportaban.

A Swamiyi no le agradaba que nadie golpeara o empujara a las vacas. Él decía que debíamos bañarlas y alimentarlas con amor, como si fuesen nuestros hijos. Swamiyi insistía en que debíamos mantener muy limpios el establo y las vacas y que se les debía dar de comer a las horas correctas. Él esperaba que las vacas estuvieran siempre limpias, al igual que esperaba que los niños estuviesen limpios. El pasto era caro y él era estricto respecto a que no se malgaste nada.

Años de Servicio en el Gokula

(Entrevista con Afrikananda:)

P: Usted trabajó con las vacas en el establo del Ashram durante siete años. ¿Cuál fue su experiencia con las vacas? ¿Cómo las considera usted?

R: Yo pienso que es bueno trabajar con animales. Las vacas son criaturas silenciosas. Uno las sirve y trata de comprender sus necesidades mediante un idioma silencioso, una especie de lenguaje corporal. Trabajando con ellas, ordeñándolas, alimentándolas y bañándolas, uno aprende a tener compasión. Para mí es amor en acción, porque ellas no pueden hablar ni cuidarse a sí mismas. El cuidar a las vacas me ayudó a cultivar amor por todos los animales y también por la gente. Las vacas tienen mucha paciencia, tienen emociones, y se aman mucho entre sí. Una vez vi cómo una vaca madre cuidaba a un ternerito que había perdido a su madre. Otra vez vi incluso a un ternero llorando con lágrimas reales después que su madre había muerto. También vi a una vaca dando tres vueltas alrededor del sitio donde había sido enterrada su mejor amiga. Una vez hubo una vaca que, juntando sus dos patas delanteras, se arrodilló ante mí, aparentemente pidiendo perdón por algo incorrecto que acababa de hacer. Cuando una vaca siente amor por ti, puedes hablar con ella como lo harías con un ser humano; estoy seguro que estaría incluso dispuesta a dar su vida por ti. En la India se dice que las vacas pueden presentir cuando se acerca algún peligro para su amo y que sacrificarán su vida con el fin de protegerle.

Algo más que recuerdo es una noche cuando todas las vacas habían vuelto al establo tras un día de pastoreo – todas ellas, es decir, salvo una ternera joven. Sin embargo, ya estaba bastante oscuro y yo no había notado su ausencia. Yo estaba ocupado con mi tarea en el establo cuando una pequeña ternera empezó a mostrarme que quería que yo la siguiese. Después de algún tiempo, decidí hacer lo que quería y empecé a seguirla. Caminamos juntos por un rato, con ella delante guiando, y finalmente llegamos hasta la ternerita que se había quedado. Afortunadamente, llegamos a ella justo a tiempo pues un toro de la aldea estaba preparándose para atacarla. Espanté al toro con un palo y caminé con las terneras de regreso al establo.

P: ¿Qué consejo le dio Swamiyi a usted en cuanto a su servicio con las vacas?

R: Swami me dijo que las cuidara muy bien. Me explicó que las vacas son animales sagrados, que yo debía prestarles mi total atención y que podía aprender espiritualidad a través de ellas. Como ya mencioné, siento que el trabajar con las vacas es una ayuda excelente para cultivar paciencia y compasión. También me ayudó a comprender a los demás y a sus problemas y a controlar mi ira.

P: ¿Cuál es el propósito de tener vacas en el Ashram?

R: Es tradicional que todos los ashrams tengan su propio establo, o gokula, porque en la India a las vacas se las respeta y venera como animales sagrados, tal como se puede leer en la historia de la vida de Krishna. También, cuando vemos las etapas de la evolución, la última encarnación como animal es una vida como vaca. Además, por supuesto, las vacas nos proveen de leche para beber, para puyas, para hacer requesón o manteca y guíi y el estiércol de vaca se utiliza para fertilizar la tierra.

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