¡Vivid una Vida Devocional!

Durante su vida, un ser humano debe procurar siempre seguir un buen sendero. Sin embargo, la gente en este mundo no piensa en ello ni por un momento. Los hombres se olvidan de tratar de alcanzar un sendero más elevado en esta vida. Si los seres humanos pensasen en esto aunque sea por un momento, podrían rendirse a los pies del Señor y aprovechar esta oportunidad. No obstante, como sólo piensan en sí mismos, entonces todo lo que hacen, lo hacen por fama, nombre, posición, estatus y por razones egoístas. Si una persona quiere acercarse al templo de Dios, entonces la gracia de Dios se derrama siempre sobre ella. Un ser humano puede recibir la gracia de Dios, pero un ser humano es un ser humano. Aunque una persona tenga la gracia de Dios, debe poder server a un devote de Shiva, mostrar humildad. Cuando uno recibe bendiciones de sadhus y guianis, sus pecados se lavan. Deberíamos recibir bendiciones de todos ellos. Recibiéndolas, sólo nos beneficiamos. ¿Podéis entender o saber acerca de estos seres elevados? No, no podéis, pero aun así, durante el breve lapso que vivimos en este mundo, deberíamos tratar de estar en buena compañía con otros, participar en satsangs, crear buenos pensamientos y hacer que nuestro entorno sea bueno día a día. Para lograr una oportunidad así en la vida, debéis tener un contacto íntimo con Dios. En algunos lugares, a la gente no se le permite la oportunidad de estar junto a seres divinos porque a ellos no les gustan que se les acerquen multitudes. Es como un inconveniente para ellos, pues siguen algunas reglas espirituales. De modo que se mantienen alejados de otras personas pero, por otra parte, ellos no tienen enojo ni odio hacia los demás. Yo no sigo este tipo de práctica. Por eso es que estoy siempre cerca de vosotros. Muy cerca. Fui a un kumbhabhishekam y también fui a un mándala abhishekam. Había una gran congregación allí. Un Swami me preguntó: “¿Qué vas a hacer?” dije: “Tan sólo quería ver a toda esta gente.” Si Dios me ha enviado aquí, ¿por qué lo ha hecho? Es para ver a cada uno de vosotros y daros vibhuti, no para estar lejos de vosotros y pediros que se alejen de mí. Siempre quiero estar cerca de todos vosotros. Me acerco mucho a vosotros pero os alejáis de mí, y ésa no es falla mía. Siempre doy muchos pasos para acercarme a vosotros. Si dais un paso hacia mí, siempre daré muchos pasos hacia vosotros. Pero si dais muchos pasos hacia atrás, no me alejo de vosotros. Vine aquí para hablar de Dios y alabar a Dios, es por eso que me acerco a vosotros – no debido al dinero, la riqueza, el nombre ni ninguna otra cosa que tengáis. Dios me ha enviado aquí por una razón específica y entonces quise cumplir con eso en este mundo, nada más.

Siempre considero que ir a los templos es algo muy bueno. Siempre considero que las enseñanzas de Dios son de grandeza. Considero que es maravilloso cuando estoy haciendo abhishekams a Krishna y Amman. Me he entregado completamente a Dios y estoy haciendo puyas a él. Dios me ha dado ciertos poderes y él os ha creado a todos, pero nunca pienso o imagino que soy un gran hombre. ¿Por qué? Soy un sirviente a los pies del Señor. Estoy aquí para hacer su trabajo; no me afectan los celos, la casta, el credo, la separación, el idioma ni ninguna otra cosa. La ley de Dios siempre es la verdad. La verdad siempre es una. La verdad no puede transformarse en falsedad, pero la falsedad puede hacerse pasar por la verdad en este mundo. Sin embargo, un día esta falsedad se verá como mentira. Nadie puede destruir la verdad. No tenéis que publicitar la verdad. No tenéis que señalar la verdad. La verdad no necesita que una persona la explique. La verdad es la verdad. No tenemos que decir al mundo que ésta es la verdad. La espiritualidad es una cualidad y un sentimiento sátvico (puro). Todos tenéis que entender esta espiritualidad, vivenciarla y alcanzarla en este nacimiento por la gracia de Dios. Estamos haciendo tantas cosas en este mundo. Estamos buscando algo en este mundo pero nos olvidamos de pensar en Dios e ir hacia sus pies de loto. La Madre Divina es quien nos está cuidando. Todos bailamos su melodía. Ella está haciendo que suceda todo lo que hacemos.

Hay una cosa que siempre espero de todos vosotros. ¿Qué es? Devoción, devoción, devoción. Aun si tenéis muchos problemas en vuestro interior, estoy pacientemente dispuesto a oírlos. Pero siempre os indicaré una cosa. ¿Creéis en Dios? ¿Tenéis fe en Dios? Entonces acercaos a mí, de lo contrario no lo hagáis, pues no os beneficiaréis. No estoy diciendo que soy Dios. No estoy diciendo que soy un avatar. No estoy diciendo que soy un santo. Soy sólo un hombre común y corriente. Eso es cien por ciento la verdad. No hay mentira en eso. No imaginéis eso de mí por ver las cosas que puedo hacer. Soy tan sólo el mensajero de Dios. Soy tan sólo un instrumento hecho por él. Soy una persona que quiere estar a los pies de Dios y quiero que todos vosotros adoren sus pies. Ése es el significado de mi vida interior y también de mis acciones externas. Eso es lo que está profundamente impreso dentro de mí. Por vuestro amor por mí, por vuestro afecto por mí, por vuestra devoción a mí me mostráis respeto y hacéis ciertos rituales religiosos para mí. Yo considero estas cosas, pero ¿por qué hacer todo esto por un mero humano? Pensad en Dios y cumplid con vuestro deber, sólo entonces conoceréis la verdad. Él es quien me está haciendo hacer todo. Más bien que decir que yo estoy haciendo todo esto, pensad simplemente en la grandeza de Dios y en cuán poderoso es él. Yo puedo pensar un segundo y entonces materializar cualquier cosa. Puedo pensar un segundo y hacer que ocurra cualquier cosa. No digo que no tenga la capacidad de hacer todo esto. Sí, puedo hacerlo, pero ¿quién me hace hacer todo esto? Eso es importante. Dios me está haciendo hacer todo esto. ¿Con qué forma existe Dios? ¿Con la forma de la Madre Divina o de Krishna o Vishnu? No importa qué forma, puede ser Ganesha o Muruga, Jesús, Buda o Alá, pero Dios está por encima de todas las formas. Dios es sin nombre y sin forma y aquél que está dentro de este cuerpo es Dios. Pensamos en Dios con diversos nombres y diversas formas y le adoramos. Pero él está más allá de todo esto. Él es sin nombre y sin forma y ellos dicen que está dentro de nosotros. No podemos comprender este gran poder divino que es sin nombre y sin forma. ¿Por qué? Dado que somos meros seres humanos, enredados en el mundo de deseos, enredados en pesar y desdicha. Estamos atrapados en problemas mundanos y sufrimos dolor a causa de esto y entonces olvidamos la verdad. Sólo cantamos y bailamos la melodía de la vida y caemos presa del sufrimiento. Debemos preguntarnos si estamos buscando a Dios porque tenemos verdadera devoción o si acudimos a él para liberarnos de nuestros sufrimientos y apaciguar nuestros problemas mundanos. La respuesta sería que la mayoría de las personas quiere acercarse a Dios para que se resuelvan sus problemas mundanos más que por devoción pura. Oh, Dios, ¡cuántas personas hay con verdadero amor, con verdadera devoción, que quieran vivir pensando en ti y entregarse a tus divinos pies de loto? ¿Por qué es así la devoción a Dios? Personas prominentes del mundo han estado diciendo de manera consistente que no hay ningún Dios y personas sin importancia como nosotros todavía creemos su hipocresía. No es una pérdida de tiempo el creer en Dios o en los sesenta y tres santos saivitas, o en los avataras, los siddhas, los guianis y los creadores de las cuatro religiones: Jesucristo, el Señor Buda, el Profeta Mahoma y Krishna o en los Vedas. Los sesenta y tres santos saivitas y los creadores de las cuatro religiones han dicho que hay mucho de un profundo significado en todo esto. El estatus, el renombre y la posición nos han capturado y creemos que todo esto nos va a beneficiar cuando llegue la muerte. Vivimos nuestras vidas pensando así.

Puede que en este nacimiento vivamos hasta los cincuenta o sesenta años, pero la riqueza que hemos acumulado nos alcanza para trescientos años. Este riqueza la pueden usar las tres generaciones siguientes, pero no os dais cuenta que no funciona así. Debéis preguntaros, si vais a vivir tan sólo cincuenta o sesenta años, ¿para qué necesitáis tanta riqueza? Debéis preguntarle a Dios. Sois inteligentes y podéis pensar en ello. Tenéis un sexto sentido que podéis usar para entender. Incluso los animales tienen cinco sentidos y a veces también pueden sentir. Después de tomar muchos nacimientos habéis obtenido un nacimiento humano. Si, habiendo tomado este nacimiento, no podéis daros cuenta de esto, entonces ¿en qué nacimiento lo vais a comprender? Os estoy diciendo esto, pero tenéis que percataros por vosotros mismos. Yo he visto la verdad mientras que la mayoría de la gente está tratando de verla. He sentido la verdad, donde otros no han sentido esta verdad. He recibido la verdad y la gracia de lo Divino. He sentido el gozo de Dios. Quería compartir con este mundo el gozo que sentí. Quería que la gente sintiera y entendiera esto. Esto es lo que quería decirle a la gente.

Nadie en nuestra religión fuerza a nadie a seguir un dogma en particular. No es siquiera imperativo ir al templo los viernes. Desde el momento que la India ganó su independencia hemos estado viviendo con libertad en muchos aspectos de nuestras vidas. Yo no estoy diciendo a nadie que deben ir al templo o que deben seguir un sendero espiritual o entender los hechos que están escritos en nuestros textos religiosos. Más bien abrazad los pies del Señor y pedid sus bendiciones para que podáis ser veraces y sinceros y para que no os alejéis del ‘dharma’. Debemos cultivar un corazón bueno, pensamientos buenos y vivir de buena manera. No debéis ser tontos. Aunque estáis en condición de entender, os comportáis como si no entendierais. Tenéis buena mente pero parece que no podéis comprender. Cuando tenéis la oportunidad de sentir a Dios pero la dejáis ir, cuándo tenéis la oportunidad de ver con vuestros ojos y no queréis ver, entonces, ¿de qué sirve el haber nacido? Si no lo entendéis en este nacimiento, entonces ¿en qué nacimiento vais a entender esto, o verlo, o incluso pensar en ello? Nunca lo comprendemos. Dicen que es muy inusual nacer como humano. Después de obtener un nacimiento inusual como éste y de conseguir oportunidades excepcionales como la de conocer personas elevadas, debéis escuchar sus satsangs, seguir el sendero de los sadhus, respetar a todos los santos y respetar a todos los Maestros religiosos. Tenéis que poder hablar la verdad y vivir con todos. No debéis pensar en la casta y la religión de las personas. Si vivís con una actitud así, entonces siempre tendréis buenos pensamientos, buenas intenciones y buenas oportunidades. Todo este tiempo mi corazón ha querido hablaros de sentimientos espirituales para que vosotros también podáis recibir la gracia de Dios y experimentar el mismo gozo que yo siento. Pero no es imperativo que sigáis todo esto. Simplemente haced lo que os gusta y lo que vuestro corazón os dice que hagáis.

Encarnaciones de lo Divino, quiero que todos seáis devocionales y que comprendáis la verdad de Dios, que tengáis sed de ver el poder de Dios. No debéis ver simplemente este cuerpo, sino que también debéis ver a Dios. Quiero que mostréis a otros que según la voz de vuestra conciencia hay algo llamado Dios. Es por eso que os hablé y dije que todos debéis llevar una vida devocional. Podéis pensar en cualquier cosa de cualquier manera que os guste, pero no os olvidáis nunca de pensar en Dios. Puede que seáis personas veraces, puede que no seáis personas veraces. Puede que seáis personas que no sois sinceras, puede que seáis cualquier persona, pero no debéis olvidaros de Dios. Debéis pensar en Dios siempre. Esto es lo que quería decir. Siempre que los devotos vienen a mí me dicen: «Usted es todo», pero ya les he dicho muchas veces que no es correcto. Yo no soy todo. Todo es Dios, Dios es todo. Todo es él.

¡Yei Prema Shanti!

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